Sanciones por no contar con un canal de denuncias
No contar con un canal de denuncias cuando la ley te obliga a tenerlo no es un simple descuido administrativo: puede costarle a tu empresa hasta un millón de euros. La Ley 2/2023, de 20 de febrero, que traspone la Directiva europea de protección al informante (whistleblowing), establece un régimen sancionador contundente para las empresas que incumplen. Y desde que la Autoridad Independiente de Protección del Informante (AAI) está plenamente operativa, esas sanciones han dejado de ser teóricas. En este artículo te explicamos, en lenguaje claro, quién puede ser sancionado, cuánto se arriesga y cómo evitarlo.
¿Quién puede ser sancionado por no contar con un canal de denuncias?
Puede ser sancionada cualquier persona física o jurídica que incumpla las obligaciones de la Ley 2/2023 o que cometa alguna de las infracciones tipificadas en su artículo 63. No hablamos solo de “la empresa” como ente abstracto: la responsabilidad puede recaer tanto sobre la sociedad como sobre las personas concretas que intervienen en la gestión del sistema.
Conviene recordar quién está obligado a implantar el canal:
- Empresas privadas con 50 o más trabajadores.
- Todas las entidades del sector público, con independencia de su tamaño.
- Empresas de determinados sectores (servicios financieros, prevención de blanqueo de capitales, seguridad del transporte o medio ambiente), sin importar el número de empleados.
- Partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales y fundaciones que reciban fondos públicos.
Si tu empresa entra en alguno de estos supuestos y no dispone de un sistema interno de información, ya estás expuesto al régimen sancionador. Y no basta con “tener algo”: el canal debe garantizar la confidencialidad, permitir el anonimato y cumplir los plazos de respuesta que marca la norma.
Sanciones y multas por canal de denuncias
Las sanciones se dividen en tres categorías —leves, graves y muy graves— y su cuantía depende de si el infractor es una persona física o una persona jurídica. Estas son las horquillas que fija la ley:
Personas físicas:
- Infracciones leves: multa de 1.001 a 10.000 euros.
- Infracciones graves: multa de 10.001 a 30.000 euros.
- Infracciones muy graves: multa de 30.001 a 300.000 euros.
Personas jurídicas (empresas):
- Infracciones leves: multa de hasta 100.000 euros.
- Infracciones graves: multa de 100.001 a 600.000 euros.
- Infracciones muy graves: multa de 600.001 a 1.000.000 de euros.
Como ves, la diferencia entre no tener canal y tenerlo bien implantado puede ser la diferencia entre seguir operando con normalidad o afrontar una multa que ponga en jaque la viabilidad de una pyme. Y el importe económico no es lo único en juego, como veremos a continuación.
Tipos de infracciones
El artículo 63 de la Ley 2/2023 clasifica los incumplimientos en tres niveles según su gravedad. Cada uno conlleva sanciones distintas y también plazos de prescripción diferentes.
Infracciones muy graves
Son las conductas más severas, aquellas que atacan de raíz la finalidad protectora de la ley. Se consideran muy graves, entre otras:
- Impedir o limitar deliberadamente la presentación de denuncias, o establecer para ello contratos o cláusulas que restrinjan los derechos y garantías previstos en la norma.
- Revelar la identidad de una persona denunciante cuando ha optado por el anonimato, o vulnerar el deber de confidencialidad.
- Adoptar represalias contra quien informa (despidos, degradaciones, exclusiones…).
- Incumplir de forma consciente el deber de confidencialidad del sistema.
Además de la multa económica (hasta un millón de euros para empresas), la AAI puede imponer sanciones accesorias de fuerte impacto reputacional y comercial: amonestación pública, prohibición de obtener subvenciones y prohibición de contratar con el sector público durante un plazo. Las infracciones muy graves prescriben a los tres años.
Infracciones graves
Recogen conductas que limitan derechos y garantías del sistema, pero sin alcanzar la gravedad de las anteriores. Se incluyen aquí, por ejemplo:
- No adoptar las medidas necesarias para garantizar la confidencialidad y el secreto de las comunicaciones.
- Vulnerar el anonimato del denunciante de forma menos lesiva que en el caso muy grave.
- La reincidencia en la comisión de infracciones leves.
Las infracciones graves prescriben a los dos años.
Infracciones leves
Son los incumplimientos de menor entidad, aunque no por ello quedan impunes. Entre ellas:
- El envío deliberado de información incompleta por parte de quien está obligado a informar a la AAI.
- El incumplimiento del deber de colaboración con la investigación de denuncias.
- Cualquier incumplimiento de las obligaciones de la ley que no esté tipificado como grave o muy grave.
Las infracciones leves prescriben a los seis meses.
Canal de denuncias LapsoWork: evita sanciones
La forma más sencilla de no exponerte a ninguna de estas multas es implantar un canal de denuncias que cumpla con todos los requisitos legales desde el primer día. Y eso es precisamente lo que ofrece el canal de denuncias de LapsoWork: un sistema interno de información que garantiza el anonimato y la confidencialidad del denunciante, con una interfaz clara y accesible para que cualquier trabajador pueda usarlo sin fricciones.
Con LapsoWork obtienes:
- Recepción de denuncias anónimas o identificadas, con comunicación segura y cifrada.
- Trazabilidad y registro de cada caso, con los plazos de acuse de recibo (7 días) y respuesta (3 meses) que exige la ley.
- Confidencialidad garantizada en todo el proceso, cumpliendo con el RGPD y con la Ley 2/2023.
- Integración con el resto de tu gestión de personal: puedes tenerlo junto a tu software de control horario y demás herramientas de RR. HH. en una sola plataforma.
No merece la pena arriesgar el futuro de tu empresa por no dedicar unos minutos a implantar el canal. Frente a multas que arrancan en los 1.001 euros y llegan hasta el millón, tener un sistema conforme es la decisión más rentable que puedes tomar. Si quieres verlo funcionando, contrata el canal de denuncias y comprueba lo fácil que es cumplir la ley con LapsoWork.